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jueves, 11 de febrero de 2010

¿ES NECESARIA LA REFORMA TRIBUTARIA?

Esta es la interrogante que debería ser la base de la actual discusión. Empezar a debatir sobre el fondo de la reforma antes de contestarla es como entrar a un almacén y que el vendedor pretenda negociar precios cuando todavía no hemos decidido qué es lo que queremos comprar.

En mi ejercicio profesional y político he participado activamente en tres reformas, algunas tributarias y otras fiscales, dos desde posiciones en el Ministerio de Hacienda y luego el de Economía y Finanzas y otra más como representante del mayor partido político de oposición de aquél momento.

Habiendo apoyado en el pasado otras reformas como funcionario, sería inmoral ahora decir que porque no estoy en gobierno la actual reforma es mala. No obstante, pienso que sí tengo derecho a analizar si la misma se justifica o no.

Sin embargo, no puedo dar la espalda a la realidad y dado que pareciera que la "discusión" está pronta a culminar en la asamblea, me permito compartir con ustedes algunas consideraciones sobre el contenido de la reforma propuesta por el gobierno para luego ir a lo que es lo realmente importante:


  1. La reforma propuesta, contrario a lo que dice expresamente la propaganda pautada por el gobierno NO es fiscal, sino tributaria, pues nada estipula con respecto al gasto público.

  2. La reforma sí rebaja el Impuesto Sobre la Renta, pero vale agregar que este impuesto hoy en día está excento para más del 90% de los contribuyentes.

  3. Al reducido porcentaje de contribuyentes que se vean beneficiados por la rebaja del ISR le tocará devolver al Estado una suma superior, via el aumento del ITBMS. De lo contrario la reforma no tendría sentido, siendo su objetivo declarado aumentar la recaudación.

  4. El pueblo o las personas con menor capacidad adquisitiva sí consumen y mucho más que en otros países, por lo que sí se verán afectados por el aumento del ITBMS, ya sea de forma directa o indirecta.

  5. Ese sector de bajos ingresos recibirá el golpe financiero sin ninguna protección, pues ellos ya están exentos del Impuesto Sobre la Renta, por lo que la rebaja del mismo no les beneficia en nada.

  6. La decisión de aumentar el ITBMS se basa únicamente en que es el impuesto más fácil de cobrar y más difícil de evadir. No es cierto que se trate de un impuesto "justo", pues todos los técnicos y expertos, así como la literatura pertinente lo reconoce como un típico impuesto regresivo, es decir, injusto para los que menos ingresos producen.

  7. Esta reforma no elimina el CAIR, sólo le cambia el nombre, hace que su pago sea por adelantado y lo aplica a quienes ya de por sí no calificaban para pagar por el método tradicional. Es decir, se le elimina sólo a aquéllos que nunca lo pagaron.

No considero que las características enumeradas hagan a la reforma mala o buena, se trata únicamente de una descripción. Para calificar la reforma, entendiendo que la misma va a sacar dinero de las manos de los ciudadanos para ponerlas en las del gobierno, lo vital es determinar si esta transferencia de dinero de un bolsillo al otro es justificable o no.


Nos llegó la hora de perder la inocencia y despertar a la realidad de que cada una de las promesas de campaña del gobierno tiene precio y que además ese precio no lo pagará nadie por nosotros. Si queremos que se cumplan esas promesas tenemos que pagar con nuestro propio dinero. El Metro no lo pagará el gobierno, tampoco paga el gobierno los 100 a los 70 ni las becas y mochilas escolares y mucho menos los 5 millones para poder ir al mundial de fútbol 2014.

Siendo nuestro dinero el que se va a gastar, justo es que cada uno haga su análisis costo/beneficio y decida si estas son buenas ideas o no, pero lo más importante es que manifieste públicamente su conclusión, sea cual sea. Si no lo hacemos, otro decidirá por nosotros y podríamos terminar pagando por cosas que no queremos, que no hemos pedido o peor, que no nos sirven. No podemos olvidar que nuestros gobernantes han mostrado una tendencia a sacar promesas de la manga cada vez que hay problemas, por lo que es necesario que pongamos en práctica algún tipo de control ciudadano. De otra manera, los costos financieros pudiesen llegar a ser impagables.

Todas las reformas que buscan aumentar ingresos cuestan dinero a los ciudadanos, lo que las hace buenas es que el gasto realizado resuelva necesidades prioritarias. Como lo manifesté en una entrada anterior, lo importante no es cumplir tareas, sino alcanzar objetivos.

QUE ESTÉN BIEN!!


AHORA LAS FARC NOS HABLAN...

Me encantaría estar equivocado cuando preveo cualquier situación peligrosa o dañina para otras personas o para el país entero. Lamentablemente ese no ha sido el caso con respecto a mi escrito anterior sobre este tema.

El comunicado de las FARC, del cual hemos tenido conocimiento recientemente, pone de manifiesto que, independientemente de lo que haya ocurrido en realidad, ellos interpretan que por primera vez en la historia Panamá ha tomado partido en esta guerra que no le corresponde. El solo hecho de que esa organización se dirija al Estado panameño es a la vez preocupante y vergonzoso.

Preocupante porque, para quienes hemos lidiado con estos temas, el comunicado constituye una clara amenaza, aunque no haya sido directa y vergonzoso porque la actuación del gobierno panameño nos ha llevado a relacionarnos con un grupo de los más violentos, despiadados e inhumanos de la historia, quien se dirige a nosotros como si fuésemos iguales. En pocas palabras, el gobierno nos ha bajado de nivel.

Que quede claro que no critico de manera alguna la defensa de nuestro territorio, pues considero que es uno de los más nobles oficios en los que un panameño se puede involucrar, además de ser un sagrado deber constitucional, legal y sobre todo, moral. Lo que me parece incorrecto es el cambio de perspectiva, el cual nos ha llevado a ser parte de una guerra ajena. Una cosa es sacar a cualquier intruso de nuestro territorio, sea quien sea, venga de donde venga y utilizando nuestros propios criterios y métodos y otra muy distinta es establecer procedimientos especiales y en conjunto con otra nación para cuando los intrusos pertenecen a una determinada organización.

La defensa del territorio panameño no se puede llevar a cabo tomando en cuenta los intereses de ningún otro país, ello se tiene que hacer de acuerdo a lo que le es más beneficioso a Panamá, inclusive si ello no es lo mejor para nuestros vecinos. Así es como se ha hecho en el pasado y nos ha dado excelentes resultados, entonces ¿por qué cambiar ahora?. ¿acaso se busca un acercamiento con alguien más?, ¿tal vez con un país más grande? ¿o será que el gobierno nos quiere "alinear"?. Si ese es el cálculo, mi opinión es que los peligros y consecuencias negativas serán mucho mayores que los beneficios y lo peor es que los primeros en pagar el precio de esa decisión serán humildes panameños.

La retórica de los funcionarios al hablar de este caso no contribuye a calmar las preocupaciones que muchos tenemos, mas bien las empeora. Hemos sido testigos de lo que en buen panameño se conoce como "rofeo", lo cual resulta improcedente en general y sobre todo en situaciones en los que no hay como apoyar las palabras con hechos.

Si la estrategia de defender el territorio panameño basada en el diálogo y en el uso de la fuerza sólo como último recurso hubiese fallado en el pasado yo entendería todo este peligroso cambio, pero esa no es la realidad y sinceramente yo prefiero la vida de cualquier panameño a mil felicitaciones de mil presidentes, ministros o generales extranjeros.

No tratemos de entrar a un juego para el que no estamos preparados y en el cual no tenemos ninguna necesidad de participar. Recordemos también que en estos menesteres existe lo que se conoce como "el punto de no retorno", lo cual no permite recapacitar una vez se llega al mismo. De allí en adelante habremos entrado en el mismo círculo vicioso en el que se encuentra nuestra vecina Colombia, el cual sólo produce muerte, desolación y pobreza.

QUE ESTÉN BIEN!!

viernes, 29 de enero de 2010

PANAMÁ NO DEBE ENTRAR EN GUERRA CON LAS FARC

Este tema es de tan alta importancia que consideré escribir sobre el mismo en el instante en el que vi la noticia sobre el conflicto armado entre nuestro Servicio de Fronteras y presuntos guerrilleros colombianos. Sin embargo, la voz de la razón me indicó prudencia para esperar más datos y las versiones de las partes.

Lamentablemente, todo lo que he escuchado y leído desde entonces sólo ha servido para confirmar y afianzar mis peores temores. Pareciera que, ya sea por error o conscientemente, nuestras autoridades nos han involucrado de manera directa en un conflicto que no es nuestro y que todas las administraciones anteriores a lo largo de nuestra historia republicana habían tenido el sabio cuidado de evitar.

Cuando fui Director de la Policía Nacional el Servicio de Fronteras estaba bajo mi mando, por lo que me correspondía tratar con el señor Presidente de la República todo lo relacionado al accionar de las fuerzas de seguridad panameñas en la frontera con Colombia. Por esa razón conozco de los enormes esfuerzos que de manera prudente se realizaron, con éxito, para mantener una relación cordial y de cooperación con el vecino país , sin que ello implicara quedar envueltos en su conflicto armado.

Sucede que los países no tienen amigos, sino intereses. Por ello, desde que la guerrilla existe Colombia ha intentado, por todos los medios que ha considerado conducentes, que Panamá sea parte de su guerra. En la práctica eso significa que nosotros persigamos a los guerrilleros y que los ataquemos junto con el ejército colombiano, lo que a su vez nos convierte en blanco potencial de todas sus ofensivas.

Siendo esta práctica muy perjudicial para la seguridad de nuestro país, todos los gobiernos anteriores al actual han comunicado a Colombia de manera directa, con hechos y con palabras que sólo nos dedicaríamos a cuidar la integridad territorial y la soberanía de Panamá


En el campo, eso se traduce en que nuestras unidades de fronteras, por lo menos hasta el gobierno anterior, tenían la orden expresa de no disparar a los guerrilleros a menos que fuese en defensa propia o para defender a ciudadanos o poblaciones panameñas que hubiesen sido atacados. Si una patrulla nuestra encontraba a una de las FARC o a cualquier otra persona no nacional dentro de nuestro territorio debía primero conminarle a salir de Panamá y regresa a suelo colombiano, cosa que sucedía así en la gran mayoría de las ocasiones, sin que hubiese víctimas de ningún tipo.

Es por ello que llama la atención el hecho de que nuestras unidades hayan intercambiado disparos con presuntos guerrilleros y que además hayan matado a tres de ellos. Esto no parece casual y a mi me indica que pudiese haberse dado un cambio en nuestra política hacia ese conflicto, lo que originó otro tipo de ordenes para nuestros policías. Esta tesis se refuerza con todos los pronunciamientos públicos de los más altos funcionarios colombianos, incluyendo al Presidente Uribe, quienes han dicho que se trató de una operación conjunta, específicamente un bombardeo y que por ello felicitan a Panamá.

Ojalá que el Presidente Uribe, sus ministros y personal militar y policial estén mintiendo, pues si lo que dicen es cierto, Panamá lo pagará con vidas inocentes y posiblemente no sólo en Darién.

En el concierto de las naciones Panamá siempre ha guardado una posición objetiva y neutral, manteniendo relaciones cordiales con todo el mundo y sin comprometerse ideológicamente con ningún extremo. Espero que este siga siendo nuestro norte. Jugar a los buenos y los malos le sale muy caro a naciones tan pequeñas y vulnerables como la nuestra, si no me creen, pregunten a los que no podrán recuperar su vista sólo porque ahora no nos gustan los doctores cubanos.

QUE ESTÉN BIEN!!


CUALQUIERA PUEDE SER RICHIE TRAAD

Hace ya algunos días vi en las noticias que Richie Traad fue absuelto y en consecuencia salió de la cárcel después de casi tres años de detención preventiva. Me hubiese gustado escribir sobre esto antes, pero todos los días pasa tanto en Panamá que se hace difícil establecer prioridades. El caso de Traad me ha hecho pensar en todas las personas que hoy están en su misma situación y en todos los que pareciera que estarán así en el futuro cercano.


No se trata de defender a nadie en particular, lo importante es observar lo que ya hemos hecho para evitar repetir errores en el futuro.

Tengo algún conocimiento, aunque limitado, de este caso y ello me lleva a sacar ciertas conclusiones, las cuales aclaro que son meramente especulativas pues no las puedo probar.

Creo que el caso Traat es muestra de dos situaciones:

  1. Por la intención de condenar a una persona por hechos que no se le pueden probar, se le acusa de cualquier otra cosa que se cree más fácil de demostrar o sabiendo que el resultado será de absolución, se le acusa de todos modos para que los rigores del proceso penal se constituyan en la pena que el actor intelectual de la trama considera que el acusado debe cumplir a toda costa.
  2. Los fiscales y jueces aplican, sin ningún tipo de apego a la ley, la medida cautelar más grave, es decir, la detención preventiva, la cual se constituye de ese modo en una especie de pena, aunque el acusado finalmente sea absuelto.

Es evidente que si mis especulaciones terminan siendo fundamentadas, todos los ciudadanos de este país corremos un grave peligro, pues este tipo de proceder elimina en la práctica la garantía fundamental de la presunción de inocencia.

De ese modo, nada importará si eres inocente de lo que se te acusa, pues de todos modos vas a ser humillado, se destruirá tu reputación y lo peor de todo, perderás tu libertad por un tiempo indeterminado.

En sistemas avanzados, como en Estados Unidos, por ejemplo, poco importa a los fiscales la percepción que la comunidad tenga sobre un individuo o el deseo que un gobernante o funcionario tenga de verlo tras las rejas. Todo lo que los fiscales analizan y toman en cuenta antes de formular cargos es si en efecto pueden probar su acusación. Por eso, la gran mayoría de los casos que llegan al conocimiento de los fiscales en Estados Unidos son rechazados por los mismos, aun cuando el fiscal considere en su fuero interno que el acusado es culpable.

Esa es una de las características de la democracia y del respeto al principio de presunción de inocencia, la cual nos molesta a todos enormemente y con toda razón cuando resulta en que alguien a quien percibimos como malo queda libre, pero que a su vez es la única garantía para que nadie pueda abusar el sistema y meter en la cárcel a un inocente.

No defiendo personas, defiendo la institucionalidad, la legalidad y las garantías de todos los ciudadanos, pues el respeto a esos conceptos básicos de la democracia es lo único que nos mantiene LIBRES.

QUE ESTÉN BIEN!!

EL ATAQUE ES A LA DEMOCRACIA, LA ESTABILIDAD Y EL DESARROLLO

Que cada uno piense y diga lo que quiera. Lo cierto es que el Órgano Ejecutivo ha utilizado todos los mecanismos posibles para tratar de convencer a los ciudadanos de que no está interfiriendo con la administración de justicia. Sin embargo, es justo que sepan que hay personas que no creemos en esos argumentos y para quienes cada comunicado de prensa y actuación de los funcionarios encargados de la defensa de la causa del Ejecutivo, lejos de convencernos, constituye un indicio adicional de culpabilidad. Creo que más allá de los detallitos novelezcos y especulativos del tema, lo que realmente está en discusión es:
  1. Democracia (separación de poderes)

  2. Estabilidad

  3. Desarrollo

Ya antes escribí sobre la ausencia de sustento jurídico del caso contra la Procuradora, así como los riesgos que las actuaciones del Procurador de la Administración (y ahora la Corte Suprema de Justicia) imponen sobre la totalidad de los servidores públicos del país y por lo tanto, sobre la salud institucional de la nación entera, por lo que sobre ello sólo diré que me ratifico de todo lo expresado aquí el 6 de enero recién pasado.


A quienes no opinan igual, les respeto, pero les pido que no descarten este análisis y que lo tomen en cuenta para futuras referencias, pues todos tenemos derecho a cambiar de parecer si las circunstancias y hechos varían.


La injerencia del Órgano Ejecutivo en temas de otros órganos del Estado pone en riesgo el sistema democrático de gobierno, el cual la gran mayoría de los panameños consideramos como el más adecuado y que además, de acuerdo con nuestra Constitución, es el fundamento jurídico de la República. Es decir, se encuentran en juego nuestras fundaciones, los pilares sobre los cuales se sostiene nuestro orden social. La esencia de la democracia es que el pueblo es el soberano para escoger a sus gobernantes, quienes sólo deben actuar para defender sus intereses. Como no hay garantías sobre el comportamiento humano, para asegurar que esos escogidos no den la espalda a los electores una vez se convierten en autoridades, el sistema funciona con poderes separados, de forma que NADIE pueda ostentar el poder total. No hay ser humano en la historia que haya sabido o podido manejar el poder absoluto. Quienes lo han ostentado siempre terminan cometiendo abusos, siendo su única víctima el pueblo. La mayor contradicción que ofrece esta realidad es que en muchas de esas ocasiones ha sido el propio pueblo el que consintió e inclusive alentó la concentración de poder, por considerar que con ello lograría justicia y prosperidad. No obstante, nuestra historia nos enseña que nunca algo bueno se originó de un abuso.


Pero lo que hace que estos hechos tengan una consecuencia práctica, es decir, que los conceptos de democracia y separación de poderes incidan de forma directa en nuestro diario vivir, es que una vez las reglas fundamentales del juego democrático son violadas se pierde de manera inmediata la ESTABILIDAD. La estabilidad es certeza, pero en un país en el que no se sabe cuándo ni en qué casos se aplica la ley, pues la misma se interpreta al margen de su propio texto y espíritu y sólo tomando en cuenta los intereses de quien detenta el poder, no puede existir certeza de nada. Entonces cada uno comienza a actuar sin consideración a reglas, entendiendo que las mismas ya no aplican y que los resultados dependerán de la fuerza y no de lo que sea justo o legal. Significa para ustedes algo la expresión LEY DEL REVÓLVER?, cuánto estamos retrocediendo?, cómo es posible que en el Panamá del siglo 21 estemos expuestos a la posibilidad de esta clase de retroceso?


Si continuamos en el curso actual la ausencia de reglas democráticas traerá inestabilidad y ésta a su vez resultará en una dramática disminución de la calidad de vida de todos los panameños. ¿ Alguien ha escuchado de alguna nación que haya logrado el desarrollo humano y material en ausencia de estabilidad política y social?, yo no y creo firmemente que eso no es posible.

Es por eso que para quienes creemos que el Órgano Ejecutivo sí se está inmiscuyendo en asuntos que corresponden a otros órganos del Estado, esta situación no tiene nombres ni apellidos ni se resuelve con interpretaciones "geniales" de la Constitución y las leyes, con "elocuentes" discursos de empleados estatales en programas de opinión o con comunicados de la oficina de prensa de la Presidencia. Para los ciudadanos que el gobierno no ha podido convencer estamos al borde de una crisis del sistema, la cual tiene el potencial de remover los cimientos de nuestra nación con consecuencias altamente perjudiciales para todos.

Todavía hay tiempo para recapacitar y retomar el camino democrático, evitando así el inicio de una serie de eventos sobre los cuales nadie tendrá control. Es cierto que en nuestro Panamá hay una enorme y muy justificada sed de justicia y me declaro colaborador de cualquiera que tenga como objetivo lograrla, pero esa justicia debe ser alcanzada dentro del orden y el imperio de la ley. De cualquier otra forma, el remedio será mucho peor que la enfermedad.

QUE ESTÉN BIEN!!

sábado, 23 de enero de 2010

DEL FIS NACERÁ EL NUEVO PANAMA

Tratemos de limpiar un poco la escena y quedémonos con lo realmente importante. Para esto, creo que lo mejor es hacer una listita de cosas que pueden provocar curiosidad, morbo o hasta diversión, pero que nos distraen del tema central:

  1. Quién ordenó la consultoría?
  2. Qué intenciones tenía esa consultoría?
  3. Cómo iban a ser utilizados realmente los resultados?
  4. Quién filtró la información a La Prensa?
  5. Por qué la filtró?
  6. Si estaba lista desde octubre, por qué ocultaron sus resultados?
  7. Quién es López Consultores?
  8. Qué relación tenía Tamburrelli con ellos?
  9. Es Tamburrelli héroe, villano o tonto útil?

Y podría agregar muchas interrogantes más, tan entretenidas como la mejor novela, pero que nos quitan tiempo precioso que necesitamos para avanzar.

Lo que sí importa es que producto de la información que ha hecho pública el diario La Prensa, independientemente de cuáles sean los intereses de cada uno o de cuáles fuesen sus intenciones originales, el único camino posible es una investigación por parte de la Contraloría General de la República. Muchos especulan, por razones de la relación de dependencia que tuvo la persona que regenta esa institución de fiscalización con el actual jefe del Ejecutivo, que esa investigación podría no ser objetiva y/o efectiva. Por el bien del país, espero que esa preocupación no se materialice y que todo se haga de acuerdo a lo que prescribe la ley y con la imparcialidad debida. También importa el hecho de que por primera vez tenemos un escandalo "objetivo y democrático", es decir, uno que involucra a TODOS los partidos y a muchas administraciones.

En beneficio de la transparencia pienso que tenemos una especie de garantía y la misma consiste en que el diario La prensa ya investigó todo el caso y tienen en su poder gran cantidad de información que no han publicado. Por lo tanto, si alguien trata de ocultar cosas en beneficio de personas en particular, creo que va a quedar al descubierto de manera inmediata e inequívoca. Después de todo, La Prensa ha puesto todo su prestigio en juego. Si sus aseveraciones (recordemos que ellos no sólo han informado sino que han calificado los hechos como fraude) resultan falsas no creo que vuelvan a tener la credibilidad de la que sin duda alguna gozan actualmente. Adicionalmente, si en efecto hay tantos involucrados como pareciera, en la medida que unos vayan "cayendo" no van a dejar que otros se salven y si fuese cierto que hay gente del gobierno con ganas de proteger a personas que presuntamente participaron en malos manejos, esas intenciones se desvanecerán rápidamente cuando comprueben que la movida los puede hundir junto con sus protegidos.

Pero lo medular es que pase lo que pase, sólo tomando en cuenta lo que ya se sabe, NADIE puede ni podrá argumentar que el sistema de clientelismo político es positivo y mucho menos que podemos continuar con el mismo. El FIS es sólo la materialización de una realidad que nos viene mermando nuestra capacidad de progreso por más de un siglo de vida republicana y eso es el clientelismo a su máxima expresión. Por eso digo que de este cataclismo político que se ha iniciado y que pienso que afortunadamente ya nadie puede controlar, nacerá el nuevo Panamá. Un Panamá en el que todos los votantes entendamos que no podemos centrar nuestras esperanzas en los candidatos que regalan tonterías con nuestro propio dinero, sino que debemos analizar y entender quiénes son los más capaces, los más inteligentes, los más honestos y sobre todo, los mejor intencionados.

Como siempre ocurre con lo verdaderamente bueno, no será fácil sacarle a esta situación todo lo positivo que tiene el potencial de darnos, pero la oportunidad está allí y el aprovecharla depende de nosotros.

QUE ESTÉN BIEN!!

martes, 19 de enero de 2010

PROPONGO UN PACTO NACIONAL

Ayer en el programa de radio La Platea (lunes y miércoles de 6:00 a 7:00 pm por los 94.5 FM-Radio Panamá) estábamos comentando sobre las terribles situaciones que aquejan a nuestros hermanos haitianos y además sobre el resultado de las elecciones presidenciales en Chile.

Mencioné que era interesante que aunque afortunadamente Panamá está mucho más cerca de la situación chilena que de la haitiana, actualmente nos encontrábamos en una posición intermedia que no era igual a la de ninguno de esos países. Adicionalmente dije que era trabajo de todos los panameños avanzar y llegar a ser el Chile de nuestra región y no permitir que la violencia y el deterioro de todas las relaciones sociales nos llevaran eventualmente a un estado de salvajismo como el que sufren millones de haitianos, producto del cual se hace difícil hasta darles la ayuda más elemental.

Para mi sorpresa y la de mis compañeros de programa, un asiduo oyente encontró en mis palabras no sé qué rasgos de política partidista y llamó para decir que todos los miembros del PRD debíamos estar avergonzados porque si Panamá se parecía a Haití era porque el PRD había gobernado por 30 años. Por unos segundos sentí el impulso de explicarme y adicionalmente de rebatir esa afirmación, sin embargo pronto entendí que eso no contribuiría en nada a lo que yo mismo había propuesto hacía menos de un minuto, es decir, avanzar evitando todo tipo de violencia y de deterioro de nuestras relaciones humanas.

Entonces me hice varias interrogantes, ¿cuánto tiempo y esfuerzo gastamos los panameños en debatir sobre el pasado?, ¿cuánta energía utilizamos en defender o atacar a Omar Torrijos o Arnulfo Arias?, ¿cuántas horas perdemos tratando de convencer a alguien de que la invasión fue mala o buena?. Todas estas preguntas tuvieron la misma respuesta: DEMASIADO y lo peor, sin ningún provecho, pues las visones de cada uno sobre estos temas no van a a cambiar por nada que otro haga. Eso me hizo pensar otra vez en Chile. Un país con tanto avance, pero en el que hoy, como ayer, existe una clara polarización en el tema Pinochet-Dictadura. ¿Cómo lo han logrado? si, al igual que nosotros, existen entre ellos profundas divisiones que no se van a sanjar.

Concluí que sólo hay una forma de llegar a donde han llegado los chilenos, dadas sus circunstancias y eso es, reconociendo los temas en los cuales nunca se van a poner de acuerdo, respetando esas diferencias y poniéndose de acuerdo en todo lo demás.

Esa es la base del trato que propongo a mis compatriotas y que se resume en acciones concretas:
  1. Reconzcamos que no nos vamos a poner de acuerdo sobre las figuras de Omar y Arnulfo o sobre la invasión o el 9 de enero o sobre lo que pasó antes de 1968, entre otras.
  2. Respetemos las opiniones y visiones de cada uno sobre esos acontecimientos.
  3. No perdamos el menor recurso en debatir sobre los temas incluidos en el punto 1.
  4. Pongámonos de acuerdo en todo lo demás, dándole forma de objetivos nacionales.
  5. No generalicemos para dividir el país entre buenos y malos. Reconozcamos que en cada partido político, gremio, religión o clase social hay tanto buena como mala gente y que al más malo se le puede sacar algo bueno.
Sólo controlo lo que yo voy a hacer de aquí en adelante y les aseguro que me esforzaré en cumplir con estos 5 puntitos, pero se los dejo a su consideración y agradezco sus comentarios a favor o en contra.

Dejemos a los muertos descansar y tomemos responsabilidad de nuestro futuro. Que haya diferencias, pero no sobre situaciones en las que la mayoría de nosotros no participó, no sobre objetivos, sino sobre métodos o vias para avanzar y alcanzar esas metas comunes que resultarán en un mejor futuro para nuestros hijos. Si los chilenos pudieron, nosotros también podemos.

QUE ESTÉN BIEN!!