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viernes, 2 de octubre de 2015

INUNDACIONES, OTRO IMPUESTO A LA POBREZA


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Las recientes afectaciones a miles de panameños por las lluvias nos vuelven a recordar que la pobreza se paga muchas veces…parece más cara que la riqueza.

Y es que al pobre no le toca sólo sufrir carencias sino que las calamidades pareciera que lo buscan, lo persiguen, hasta se podría decir que la vida es injusta con el pobre.  Sin embargo, estas son sólo excusas y tonterías que repetimos todos para sentirnos mejor, para auto convencernos de que la suerte del pobre no es responsabilidad nuestra.

Despertemos de ese sueño pendejo y enfrentemos la realidad, lo que pasa con los pobres, en general, es que son víctimas de la injusticia, de un tratamiento desigual.

Toda la vida ha llovido mucho en Panamá, siempre algunos han sido irresponsables y han tirado basura a los ríos y alcantarillados pero los resultados no eran tan catastróficos.  Lo que pasa hoy no es porque los pobres son cochinos sino porque todos, autoridades y población en general, hemos consentido un crecimiento descontrolado y desordenado de nuestra ciudad.

En Panamá cualquiera pide un permiso para levantar un edificio donde antes había una casa o para construir toda una barriada sobre un área inundable o inestable y se lo dan.  Todos los días alguna autoridad local consiente el levantamiento de asentamientos informales en áreas peligrosas, etc. y todo se hace en nombre del “progreso”.

Lo que parecemos todos ignorar es que el verdadero progreso no es el material, no es tener más cemento, sino seres humanos felices, quienes  tengan por lo menos sus necesidades básicas satisfechas.  El progreso legítimo es el sostenible, que trae tranquilidad y paz duraderas. 

Todos podemos poner nuestro granito de arena. Los ciudadanos tenemos que ser más solidarios ante situaciones que no nos afectan directamente pero que sí ponen en riesgo la estabilidad social, los desarrolladores deben entender que como contraprestación de sus merecidas ganancias existe una responsabilidad social que abarca todos los efectos que su actividad tiene en la comunidad y que cumplir con esa responsabilidad les es mucho más beneficioso a la larga. 


Pero sin duda los que más pueden hacer son lo funcionarios.  Panamá ya tiene suficientes leyes y lo vital es aplicarlas.  Si así fuera la gran mayoría de los exabruptos que se han cometido en materia de desarrollo urbanístico jamás hubiesen ocurrido.

El desarrollador pide permisos de acuerdo a la práctica comercial imperante y conforme a las costumbres de la plaza y eso es lo normal.  Toca a las autoridades poner límites pero hacerlo con orden y a tiempo.  No pueden irse al extremo de hacer imperar la retroactividad y el capricho para negar permisos ya dados.

Si a los desarrolladores se les ponen las reglas claras y se les da vigencia hacia futuro nadie se negará a seguirlas y sobre todo si se sanciona a tiempo al que las viole.

Entonces borremos de nuestras mentes la complaciente idea de que los pobres se inundan por cochinos porque además de que es justo y necesario reconocer la verdad si seguimos como vamos pronto los “cochinos” seremos todos.

QUE ESTÉN BIEN!




martes, 15 de septiembre de 2015

CARTA AL PRESIDENTE VARELA: MI BUS



Señor presidente, la idea de su gobierno consistente en que el transporte metropolitano sea un servicio público brindado por el Estado me parece valiosa.  También encuentro mucho sentido en dar a una empresa de reconocida trayectoria mundial la administración de esta actividad, entendiendo que la misma no tendrá nada que ver con inversiones, ganancias o pérdidas sino que será como un empleado más.

Sin embargo, la manera en la cual usted y su gobierno han llegado a ese punto es extremadamente cuestionable.  Parece que, como ya es costumbre, todo lo que usted le criticó al gobierno de Martinelli está bien si es el suyo el que lo hace.

Falta de Transparencia

Al dar la supuesta cifra de la “compra” usted menciona cuarenta y nueve millones de dólares (US$49,000,000.00), sin embargo, oculta todo el costo de asesorías, pasivos laborales, financieros y otros.  Investigando me dicen expertos que la cifra real se acerca más a los doscientos sesenta millones de dólares (US$260,000,000.00).  Le parece a usted que esos doscientos once millones de dólares (US$211,000,000.00) de diferencia son poca cosa?, o que “el pueblo primero” es muy tonto para entender?

Podría explicarnos si las asesorías que le dieron varias empresas privadas al Estado panameño en esta transacción fueron llevadas a concurso o si se escogió de a dedo a los asesores?  Lo que no necesita explicarse es que la empresa administradora sí fue seleccionada por su dedo o el de alguien, pero no fue por licitación.  Lo peor en este sentido fue su explicación:  que la empresa es buena y tiene fama mundial.  Esos parámetros no están en la ley de contrataciones públicas señor presidente.  No dudo de la capacidad de esta empresa pero sí le aseguro que hay muchas otras en el mundo con iguales o mejores credenciales y que haberlas puesto a competir nos hubiese conseguido un mucho mejor precio y condiciones.

El Pueblo de Último

Contrario a su slogan de campaña y que ha seguido usando como si siguiera en la misma, la compra de Mi Bus puso al pueblo en último lugar.  Y es que los millones pagados de más a la empresa harán falta para muchas cosas que el pueblo sí necesita, como agua, comida barata, trabajos, educación y un largo etcétera.

Como nos quedó claro después del gobierno de usted y Martinelli, gobernar no es gastar.  Eso lo puede hacer hasta un niño de 8 años.  Para gobernar efectiva y eficientemente es vital ahorrar y priorizar.

El Estado gastó millones en unas cuestionadas indemnizaciones para sacar a los diablos rojos de circulación, sin embargo, usted decide volver a pagar a esos mismos choferes que ni siquiera van a ser despedidos y conservarán su estabilidad laboral.  Quién paga esa generosidad?....de seguro no es usted.
En ese mismo sentido, Mi Bus incumplió el contrato en múltiples ocasiones y formas, lo cual le consta a todo el pueblo panameño que sufrió y sigue sufriendo el mal servicio de ellos.  Pero usted prefiere comprar su empresa quebrada en lugar de rescindir el contrato e iniciar de cero una nueva empresa, sana y bajo el esquema propuesto.  Nuevamente, quién paga todos esos millones de más?  Usted y todos lo sabemos, es el pueblo el que paga, paga por una empresa quebrada e ineficiente y le paga a personas no por un buen trabajo, sino por haberlo hecho mal.  Con qué moral le pedimos entonces al pequeño y mediano empresario panameño que sea serio y eficiente?

Señor Presidente, la época de la patria boba ya pasó, este pueblo sabe cuando lo engañan y ya no se conforma con tiernos discursos en tono de sermón dominical.  Las acciones son lo que cuenta y su gobierno no va por buen camino.

QUE ESTÉ BIEN!



miércoles, 26 de agosto de 2015

JUSTICIA SÍ, VENGANZA NO!

Lo que a la mayoría de los panameños nos pareció el inicio de una nueva era, en la que se haría justicia igual para todos, se ha ido desdibujando y hoy pareciera que es sólo un esfuerzo por dar circo al pueblo y por castigar, a como dé lugar y sin juicio previo, a quienes el gobierno del presidente Varela considera enemigos.

Investigar y procesar en debida forma a todos los sospechosos de haber cometido delitos contra el Estado panameño es imperativo.  La aparente magnitud de los atracos cometidos lo hace inevitable y ya estábamos cansados de que nunca ningún gobierno tuvo la voluntad política para perseguir a los corruptos.  Sin embargo, no importa que tan mala imagen tenga alguien ni cuántos indicios haya de su culpabilidad, todos tienen derecho al debido proceso y a que se respeten sus derechos humanos.

Para ser transparente debo decir que tengo amigos, así como conocidos privados de libertad en esta ola de detenciones que se ha dado últimamente y como abogado les he asistido y me he familiarizado con sus casos y con los de otros detenidos y el común denominador es el mismo, el abuso de la figura de la detención preventiva y el irrespeto a mucha de la normativa penal y procesal.

En algunos casos pareciera que se le imputan cargos a una persona, aun sabiendo que no cometió ese delito, con el único propósito de conseguir que señale a otros, que son a quienes el fiscal realmente quiere sentar en el banquillo. Eso no es legal y por tanto constituiría un vulgar secuestro.

En otros casos da la impresión que hay sospechas de que alguien cometió un delito grave, pero como no se encuentran las pruebas suficientes se le detiene por otras causas menores, buscando aplacar a la opinión pública y hacerlo confesar el delito con mayor pena.

Se están dando incluso graves violaciones a los derechos humanos.  En la DIJ de Ancón hay un pequeño cuarto de reconocimiento en el que no caben más de cuatro personas y al que no entra la luz solar. En ese cuarto no hay baño y los detenidos tiene que orinar todos en una lata y cuando la misma se llena escogen a uno para que vaya al baño y la vacíe. Ahí se come en el piso porque no hay espacio para más y lo peor, los detenidos están encerrados las 24 horas. Sólo salen para bañarse, cuando tienen visita o si necesitan defecar.  En esas condiciones hay personas como el ex ministro Oscar Osorio, quien tiene más de dos meses detenido en ese siniestro lugar.

Lo más grave es que todos estamos en riesgo de sufrir estos abusos, pues basta con una simple acusación, con haber, por ejemplo, recibido o cambiado un cheque, para caer en el hueco, como pareciera le pasó al periodista y abogado Julio Miller.

Y eso lo confirma la escueta respuesta que da siempre la señora procuradora y sus fiscales para justificar todas las detenciones: Que se trata de un delito grave y que admite la detención preventiva.  Bajo esos simples parámetros mañana me acusan de sedición por haber escrito este artículo y me mandan para el cuartito de reconocimiento de la DIJ, pero vale la pena el riesgo porque callar ante las injusticias es igual que cometerlas.

Señor Presidente Juan Carlos Varela esta es la condición de miles de detenidos preventivamente en todo el país, no sólo la de los acusados por supuestos delitos cometidos durante el gobierno pasado y está en sus manos detener el Terror.

Usted nombró a la señora procuradora y si bien no debería tener injerencia en casos particulares, sí tiene la autoridad para exigirle a ella y a sus fiscales que respeten el debido proceso y que sus actuaciones se apeguen estrictamente a la ley.

Ante el clamor de muchos por los abusos que se están cometiendo, usted ha respondido que no puede hacer nada, pues le digo algo que su equipo jamás le dirá pero que yo sí le puedo expresar con mucho respeto y ejerciendo mi función de opositor responsable a su gobierno: Eso de que usted no puede hacer nada al respecto nadie se lo cree.  Los afectados lo responsabilizan de manera directa por todo lo que está pasando, esa es la realidad.  No sé si eso es justo o no, pero es la verdad.

A los afectados no les interesan los buenos deseos o las estampitas religiosas, sino que usted salga públicamente a exigir al Ministerio Público el respeto al Estado de Derecho,  que salga al paso de los crecientes rumores sobre una justicia selectiva. Hágalo por el bien de su gobierno y por el bien del país, pero no con palabras huecas sino con argumentos y acciones.

Lo peor que puede ocurrir en este país es que las violaciones de derechos y el apresuramiento que se tiene por condenar sin juicio previo a ciertas personas, produzcan la nulidad de los casos que hoy tanto se publicitan.

Todos los ciudadanos decentes de este país queremos que los que robaron al Estado o abusaron de su poder temporal paguen por lo que hicieron, pero recuerde señor presidente que la detención preventiva no es una pena, es sólo una medida cautelar excepcional que se debe aplicar como último recurso.  Que se denuncie a todos los que haya que denunciar, que se les investigue y que se le mande a la cárcel si se comprueba su culpabilidad en un juicio justo, pero que no se pretenda adelantar el castigo.  De acuerdo con la ley y debido al principio de la presunción de inocencia, lo normal es que los acusados estén en libertad mientras se da su investigación y juicio y ello en nada impide que luego sean condenados a prisión.

Qué preferimos?, que los culpables se queden presos por unos días  y que luego queden libres por el resto de sus vidas y disfrutando de lo robado debido a tecnisismos o que se respeten sus derechos y sean condenados en juicios justos a años de prisión y a devolver los bienes mal habidos?

Pareciera que los fiscales se encuentran bajo una gran presión política y que eso los está llevando a armar casos muy débiles y del otro lado hay ejércitos de abogados bien pagados y preparados y sin presión alguna para hacer las cosas, quién creemos que va a ganar si continúan estas circunstancias?

Señor presidente Juan Carlos Varela hacer las cosas bien, tomar el camino correcto demora más pero es lo único que traerá paz y cambios reales y duraderos a nuestro país y de paso no olvide lo que nos enseñó un gran sabio mexicano, “la venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena”.











lunes, 20 de mayo de 2013

DÓNDE ESTÁ LA OPO?

Es penoso que ninguna de las dos campañas de oposición tengan voceros capaces  de defendernos de las más básicas mentiras que utiliza el gobierno para promover la candidatura oficial.  Ya que los que se supone que están compitiendo para obtener mi voto no me defienden yo lo haré.

Hay muchas falsedades que el gobierno repite esperando que se cumpla el enunciado del líder de la propaganda Nazi, Joseph Goebbels, de que una mentira repetida mil veces se convierte en realidad, pero hay tres que son las más perversas.

1) Que nada hicieron los gobiernos en los últimos 40 años
2) Que el mejor gobierno es el que más gasta
3) Que cualquier progreso que el país haya logrado desde 2009 a la fecha es gracias al gobierno

Señores de la oposición, si ustedes permiten que estas tres cosas se "conviertan" en realidad no sigan gastando su tiempo y recursos y entreguen el poder a Cambio Democrático ya, pero si lo que necesitan son argumentos, aquí con gusto se los doy.

Es obvio que el Panamá de 2009 era muy superior al de 1973.  Los progresos en términos de soberanía territorial, niveles de vida, alfabetización, acceso al agua potable, indicadores de salud, comunicaciones, puertos, servicios financieros, logísticos, infraestructura y un largo etcétera son innegables.  De hecho, el Panamá de hoy sería imposible sin el avance logrado en esos 40 años.  Hoy sólo se agranda o se mejora lo que ya estaba hecho, lo cual tiene mérito, pero debe ser analizado en su justa medida.

Por otro lado, si gastar fuera sinónimo de buen gobierno cualquiera sería buen Presidente.  Pero la realidad es otra y hoy vemos sus consecuencias tanto en Europa como en Estados Unidos.  Cada uno de esos países que está en quiebra o en recesión tuvo su época de gastar a manos llenas, sin seguir un orden de prioridades, sin criterios de sostenibilidad y sobre todo, sin importar los precios.

Cuando se analizan las recetas del desastre siempre se llega al ingrediente principal, presente en todos los casos, el gasto excesivo y sin control.  Lo peor es que la historia muestra que nunca son los despilfarradores los que pagan las consecuencias de sus actos, sino gobiernos posteriores, los que reciben países en situaciones precarias y a quienes les toca aplicar medidas responsables, pero siempre impopulares.

Les aseguro que quienes vociferan que el el mejor gobierno es el que más gasta no piensan igual cuando se trata de la empresa privada.  Allá sí creen en priorizar, en ser conservadores y sobre todo en nunca pagar ni un centavo más de lo justo y necesario.

Finalmente, atribuirle el progreso entero del país en los últimos 4 años al gobierno nacional es un insulto a todo aquél que se levanta día a día para dar su mejor esfuerzo por su familia y por su país. De hecho, es al revés, el progreso del país se debe en mucho mayor medida a lo que hacen los ciudadanos, la empresa privada, los gremios, las instituciones no lucrativas, etc. que a la actividad del gobierno.

A ningún gobierno se le puede culpar de una mala situación económica por la que esté atravesando, pero tampoco se puede atribuir la bonanza.  Y es que los procesos económicos toman tiempo para desarrollarse, por lo que cada gobierno goza o sufre la situación que le crearon los anteriores.  Es decir, todavía no podemos saber si este gobierno tomó buenas o malas decisiones económicas y financieras.

No creo que logre mucho con haber escrito esto, pero valió la pena porque me siento bien.  Me defendí de las mentiras que pretenden ponerme una venda en los ojos para que no tenga la capacidad de tomar una decisión inteligente en mayo de 2014.  Ya que nadie lo hace por mi, tocó.

QUE ESTÉS BIEN!!

jueves, 4 de abril de 2013

FRANCISCO EL CONSECUENTE

Así le llamo yo al nuevo Papa.  Probablemente me dirás que más apropiado sería Francisco el humilde o el pobre, pero yo no lo creo.

Los líderes espirituales deben considerar lo material como secundario, por ello deberían ser humildes y pobres por definición.  Sin embargo, cuántos lo son o lo han sido a través de la historia? Es allí donde radica lo especial de Jorge Mario Bergoglio, lo que hace es consecuencia de lo que dice.

Este hombre, que es considerado por muchos cientos de millones de personas como un enviado de Dios, hace todo lo posible porque sus pies nunca abandonen el suelo, por no perder jamás contacto con su propia humanidad y con la de los demás.

Esta es la razón de fondo de la especial reacción que propios y extraños tiene con respecto a él.  Piénsalo, cuánta gente es consecuente hoy día?, y de ese pequeño grupo, cuántos son líderes?

La realidad presente va en la dirección opuesta.  El liderazgo, sobre todo el político, se gana y se ejerce diciendo una cosa y haciendo lo contrario.  Bergoglio nos está demostrando que la gente ya se cansó de eso.

Al margen de lo religioso, el Papa es un jefe de Estado, que en mayor o menor medida rige la vida de más de mil millones de personas esparcidas por todo el planeta.  Esas son credenciales suficientes para que todos los líderes del mundo pongan atención a lo que él hace y al efecto que sus actuaciones pueden tener en quienes ellos pretenden guiar.

Ya hay multitudes pensando y diciendo: Si el Papa puede preocuparse y trabajar por los marginados, ¿por qué no lo puede hacer mi Presidente?, si el Papa tiene acceso a los mayores lujos y decide vivir de forma austera, ¿por qué los políticos de mi país derrochan los fondos de todos?

El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que escuche.  Francisco el consecuente ha elevado la barra para todo el que pretenda ser líder y su ejemplo va a trascender mucho más allá del mundo religioso o espiritual. 

QUE ESTÉS BIEN!!











jueves, 21 de marzo de 2013

MÁS GENTE VOTANDO NO ES MEJOR

Las "críticas" a las dos últimas elecciones primarias del PRD y del Panameñismo, reafirman el hecho de que en Panamá se considera que la alta participación electoral, por sí misma, es positiva. 

Como los que dicen que es malo que vote poca gente, son los mismos que se quejan de la baja o nula calidad de los políticos electos, concluyo que lo hacen porque no saben cómo se logra que tanta gente vaya a votar.

Lo primero que hay que considerar es que los porcentajes de votantes en países desarrollados son mucho menores a los nuestros, estando alrededor del 40%.  Nadie duda, por ejemplo, que en Estados Unidos hay una democracia y en ese país sólo votan aproximadamente 4 de cada 10 personas que tienen derecho a hacerlo.

Para seguir con las comparaciones que tanto nos gustan, en Estados Unidos el día de la votación es un martes y además es un día de trabajo normal.

Es evidente que allá no se hace esfuerzo alguno por llevar a las urnas a personas que a pesar de tener derecho a ello, no lo harían si ello dependiese sólo de su voluntad.  En cambio, acá en el trópico sólo nos falta poner los ganchitos por el "votante" y depositar el voto por él o ella.

Consideremos que el grueso de ese muy cacareado 70% que vota últimamente en Panamá, nunca lo hubiese hecho sin las siguientes condiciones:

1- Hay que buscarlo en carro o bus a la puerta de su casa y regresarlo al mismo punto después de votar
2- Se tiene que procurar su alimentación durante todo el tiempo que dure el proceso
3-Debe haber algún tipo de compensación, ya sea en dinero o en especie.

Utilizando estos parámetros, que son los reales en Panamá, obviamente los candidatos no se tienen que preocupar por demostrar capacidad, inteligencia, honradez o vocación de servicio.  Acá lo que cuenta es la logística y el dinero.

Sabiendo esto no debemos ya preguntarnos el por qué del bajo promedio en la calidad de los políticos que llegan a posiciones de elección popular. Otra sería la situación si sólo votase la gente que lo hace a conciencia.

El día que esta aberración se regule te aseguro que no tendremos más búfalos presidiendo órganos del Estado.

QUE ESTÉS BIEN!!

   

jueves, 28 de febrero de 2013

HAY TIEMPO......NO MUCHO TIEMPO

El Presidente Obama se encuentra en medio de una lucha sin cuartel, debido a que las mismas personas que consideraron que era prudente gastar trillones de dólares en armas y pertrechos de guerra, ahora quieren ahorrar cerrando escuelas, hospitales y departamentos de policía.

Esto se repite una y otra vez en la historia de la humanidad, gobernantes que encuentran las arcas del Estado llenas y que heredan situaciones económica favorables gastan sin control y cuando ya no gobiernan y llega la hora de pagar la fiesta, exigen prudencia y disciplina, incluso a costa de los servicios básicos de la población.

Cuando alguien cuestiona a estos lobos convertidos en ovejas sobre su responsabilidad por la deuda, suelen responder que las condiciones eran diferentes y que nadie hubiese podido prever la crisis.  Nada más falso.

Todos los imperios conocidos han tenido épocas de esplendor y eventualmente otras de crisis.  Muchos las superaron y aprendieron que si las cosas marchan bien es cuando más prudentes deben ser, pues hay que prepararse para el cambio de ciclo.  Es fácil, materia de escuela primaria, todo lo que sube baja y hay que estar listos para lo inevitable.

Sin embargo, la ingenuidad de algunos y el optimismo irracional de otros, les lleva a pensar que las leyes universales del sentido común no se aplican para ellos.  Llegan a sentir que son tan especiales que la bonanza les durará para siempre.  Te suena familiar?

Estados Unidos es sólo un ejemplo actual y cercano, pero hay muchos otros. Todos tienen en común que en algún punto se pudo corregir el rumbo y evitar la catástrofe.  Ojalá los que vayan en ese mal camino tomen el ejemplo de los que sí hicieron caso a los signos evidentes de peligro.

En materia económica es muy costoso divorciarse de la lógica, la razón y la prudencia.  Lo malo es que los que cometen ese error usualmente no son quienes pagan las consecuencias.

QUE ESTÉS BIEN!!



 

lunes, 28 de enero de 2013

LA ENFERMEDAD NO ESTÁ EN LA SÁBANA

Creo que el escándalo por la ley anti-tránsfugas está de más.  El cambiarse de un bando al otro sólo para garantizar intereses personales siempre ha sido deplorable y lo único que esta ley hace es regresar al status deseable en el cual esta conducta se puede castigar.

Por otro lado, el defender una posición hoy y la opuesta mañana no es algo que empezaron a hacer los políticos en el año 2009, sino un mal de muchas décadas, el cual sólo ha venido empeorando.

Lo que sí nos debe y nos va a escandalizar son las futuras reacciones de la gente de persistir el engaño y la doble moral de los políticos.  Ya los pendejos son una raza en extinción y la idea de que podemos hacer y decir lo que sea sin que eso tenga consecuencias es obsoleta.

Si queremos un país en paz, en donde se respete a las instituciones, todos los que estamos involucrados en la política, seamos gobierno, oposición o "independientes" tenemos que esforzarnos por ser serios y tener palabra.

La colectividad, eso que se llama nación, es mucho más inteligente y perceptiva que la simple suma de los individuos que la componen y por lo tanto cada día disminuye su espacio de tolerancia.  Los ejemplos de lo que pasa cuando ya no nos creen sobran en todo el mundo y el resultado es siempre el mismo: pobreza, retraso y sufrimiento.

Los gobiernos estúpidos, extremistas, intolerantes y sectarios que tantos pueblos han destruido no llegan al poder por casualidad, todos los actores de las sociedades en las cuales aparecen ayudan de forma directa o indirecta a su aparición. Muy brutos somos si dejamos que nos pase acá.

QUE ESTÉS BIEN!!

miércoles, 23 de enero de 2013

OJO CON LO TUYO

Todos sabemos que gastar mucho no necesariamente conduce al progreso.  Si el gasto no es bien administrado su efecto puede ser de retroceso.

Un ejemplo claro de esta situación es el aeropuerto de Tocumen. Muchos satélites nuevos, áreas de tiendas, restaurantes, etc., pero baños sucios y dañados, un sistema de migración que no funciona, correas de recibo de equipaje insuficientes, mal servicio al pasajero, etc.

Pareciera que todo esta hecho con material barato y sin tener en cuenta ni por un segundo la comodidad del usuario.  Además, es clara la falta de mantenimiento de las instalaciones y la poca o ninguna fiscalización del servicio que brindan las aerolíneas.

El domingo me tocó sufrir nuevamente el poco espacio que hay en migración, así como el nulo respeto por la supuesta fila para panameños y residentes.  Vi cómo unos señores maltrataban a los turistas exigiéndoles un pago en efectivo para poder utilizar los carritos porta equipaje, tuvimos que esperar más de una hora para que nos entregaran las maletas porque Copa no tenía suficiente personal esa noche y así, un largo etcétera que se resume en un pésimo servicio.

Si bien es preocupante la situación de Tocumen y aun más con todos los millones que se han gastado allí, lo realmente espeluznante es el problema de fondo y es que desde hace muchos años, lo cual se ha venido agravando poco a poco,  a los funcionarios no les importa el resultado de los gastos.  Pareciera que lo imoprtante es gastar y ya.

Esto no puede seguir. Si no nos convertimos TODOS en fiscalizadores del gasto de nuestro dinero vamos a quedar eventualmente en quiebra.

Estamos a tiempo de rectificar, pero hay que empezar ya.  El gasto tiene que ser proporcional con el bien o servicio que se recibe, tiene que ser hecho de acuerdo con un orden lógico de prioridades y sobre todo, tiene que beneficiar a la gente.

QUE ESTÉS BIEN!!


lunes, 14 de enero de 2013

ESCUCHEMOS A LOS "CHOLOS"

Es muy fácil identificar lo que rechazamos de la política y de la manera como se conducen quienes tienen la responsabilidad de administrar el Estado.  En resumen, los malos ejemplos abundan.

Sin embargo, si nos proponemos enfocar también lo positivo vamos a tener una agradable sorpresa y es que no todo está perdido y tenemos muchas oportunidades para mejorar y ser exitosos.  Esa sensación la tuve el viernes pasado cuando vi una entrevista que le hizo Alvaro Alvarado a Danilo "Cholo" Pérez.

Este panameño que inició su vida como cualquiera de nosotros ha pasado, con mucho esfuerzo y sacrificio, de común a extraordinario y en ese camino ha hecho mejor a su país.  Hoy empieza la décima versión de su festival de jazz, algo que fue un sueño y que ya es una realidad más grande que el propio Danilo, es decir, ya tiene vida propia.

Ver lo que él ya ha logrado y escuchar sus planteamientos con respecto a dónde quiere llegar con los jóvenes y los efectos que él espera producir para nuestro país, me hizo pensar que quien sea el próximo presidente o presidenta de la República tiene que rodearse de muchos Cholos Pérez, para escuchar sus propuestas y ejecutarlas.

Lo más bonito e interesante de la administración pública es que si la ejerces como debe ser, tienes que darle participación a todos los sectores y corrientes.  Rechazo la idea de que para que las cosas funcionen hay que excluir a los políticos.

Sencillamente para que el político tenga éxito, es decir, resuelva efectivamente las necesidad de su población, debe saber rodearse de los mayores y más diversos talentos y tomar en cuanta sus ideas, sin importar si eso le representará popularidad o votos.

En Panamá hay muchos más Cholos Pérez en la cultural, el deporte, el emprendimiento empresarial, la agricultura, la educación, la organización y el activismo comunitario, etc.  Sumarlos de manera efectiva al quehacer nacional traerá enormes beneficios, pero eso sólo lo pueden lograr los políticos.  Ojalá entiendan que muchas cabezas piensan mejor que una y que la riqueza está en la inclusión y la diversidad.

QUE ESTÉS BIEN!!




jueves, 10 de enero de 2013

Mucha Plata, Poca Decencia

Durante poco más de ocho años consecutivos el crecimiento económico de Panamá ha sido sorprendente, sin embargo, la inconformidad y la frustración ciudadanas parecieran ir en aumento.

Será que entonces la plata no lo es todo?  De seguro es muy importante, pero creo que hay indicios de que hace falta más para sentirse bien.

Por qué no llega la bonanza a todos?, por qué si nos llega algo de ella aun no estamos conformes?  Yo pienso que la raíz está en el hecho de que nos hemos convertido, poco a poco, en una sociedad permisiva de la indecencia.

Es indecente que haya personas que pasan semanas sin agua o que si les llega viene llena de gusanos, es indecente que alimentos nutritivos hayan salido de la canasta básica y sean reemplazados por los meneitos o el mafá, pero lo aceptamos como si nada.

Pero eso es natural porque ya nos acostumbramos a la indecencia.  Aceptamos tranquilamente que la Corte Suprema de Justicia detenga la acción legal y efectiva de un ente regulador para darle tiempo a gente que podría hasta haber delinquido, quien sabe con qué propósito.  Hay una diputada que para denunciar a una ministra acepta haberse ganado contratos con el Estado por varios cientos de miles de dólares, sin embargo, nadie cuestiona el aspecto ético de esa situación.  Hay tránsfugas proponiendo ahora leyes anti tránsfugas, no obstante, sólo nos preguntamos si tendrán los votos o no para pasarla. Se dan reuniones públicas entre un ministro y una persona involucrada en una delicada investigación y el funcionario no siente que es su deber explicar nada. Y así, una larga lista de indecencias que ya nos parecen normales.

Ninguna porquería se limpia sola.  Si queremos que las cosas funcionen mejor para sentirnos y vivir mejor, tenemos que empezar a limpiar y nadie lo va a hacer por nosotros. 

Lo primero es no dejar pasar las indecencias sin llamarlas públicamente por su nombre y me refiero a todos, no sólo a los medios de comunicación.  Demos a todos el calificativo que merecen y veremos resultados, hasta al más bandido eventualmente le da pena. O recuperamos la capacidad de escandalizarnos o nos ahogamos en el mar de la indecencia.

QUE ESTÉS BIEN!!



martes, 8 de enero de 2013

9 DE ENERO

Hace ya dos años y medio, circunstancias ajenas a mi voluntad me obligaron a suspender la actividad en este blog.  Hoy, las cosas siguen igual o peor, pero parece haber luz al final del túnel y la verdad ya me cansé de no escribir.

Lo bueno de nosotros ya lo sabemos y lo disfrutamos todos los días, pero siempre hay campo para mejorar y para eso es necesaria la auto crítica, así es que empiezo el año y retomo mi blog con una. Entre los peores males de los panameños está la falta de enfoque y a mi se me ha hecho muy palpable en los últimos dos días con el tema del 9 de enero.

Asumo que el objetivo de todos los que consideramos importante nuestra identidad nacional es que gestas como la de los mártires de enero perduren en la memoria colectiva, de manera que sirvan de ejemplo a las futuras generaciones.  De esta forma honramos a los que ofrecieron el más alto precio defendiendo la dignidad nacional y nos aseguramos de que los que vienen detrás sientan orgullo de sus antepasados y estén dispuestos a sacrificar la individualidad en beneficio de la colectividad en el momento y forma que fuese necesario.  Siendo ello así, qué hacen algunas personas concentradas en el día 7 de enero?, por qué les importa que ese día haya sido libre?

Decir que la relevancia del 9 de enero depende de que sea un día de asueto es negar la esencia misma de la fecha. Hasta el 2007 ese día siempre fue libre, pero yo no recuerdo haber aprendido mucho del tema en ese día en particular.  Si conozco los hechos al detalle es gracias a mis profesores de estudios sociales, cívica e historia.  Creo que todos deberíamos concentrar nuestros esfuerzos en que, sea un día libre o de trabajo, se den las conmemoraciones pertinentes, tanto por entidades cívicas, políticas y el gobierno nacional.  Debemos insistir en que se enseñe en las escuelas nuestra historia completa, para así forjar la identidad y el orgullo nacional. 

Fomentar la discusión del tema en cuanto foro sea posible también es importante.  Escuchando los debates entre quienes siempre han dado importancia a la fecha y los que no paran de tratar de borrarla de nuestras memorias, me pude hacer un criterio propio y bien fundamentado.  Hoy inclusive puedo decir que el problema de los que pertenecen al segundo grupo también es de enfoque.  Tontamente decidieron prestar más atención al hecho de que algunos se aprovecharon de la confusión para cometer destrozos y saqueos, perdiendo de vista que fueron aun muchos más los que, sin armas y sin intereses personales salieron a defender su bandera, una demostración de dignidad pura, pocas veces vista en la historia.

Mejor si el 9 de enero es un día de trabajo, así estamos todos aquí para ver o incluso participar de los actos y no en la playa o en el río tomándonos las cervezas compradas la noche del 8.  Enfoca panameño para que cuando Rubén se acuerde de Ascanio en una canción todos los que escuchan entiendan de qué habla y ojalá derramen una lágrima.

QUE ESTÉS BIEN!!

domingo, 11 de julio de 2010

HASTA LUEGO AMIGOS

Ante todo gracias a quienes me hicieron el honor de abrir esta página para leer mis entradas. Ya fuese para comentar a favor o en contra de las ideas aquí plasmadas, la participación de ustedes y sólo eso, daba sentido a este ejercicio.

Hoy, por razones ajenas a mi voluntad, debo suprimir mi expresión y mantenerme en silencio. La vida me ha enseñado que las luchas no sólo se ganan con ímpetu y voluntad, a veces deben prevalecer la inteligencia, la prudencia, el sacrificio y la templanza en pro del éxito final.

No seguiré escribiendo, pero les prometo que continuaré pensando.

QUE ESTÉN BIEN!!

lunes, 14 de junio de 2010

SI CALLAMOS SEREMOS CÓMPLICES

La ley 30, conocida como golazo, camarón, chorizo o langosta, tendrá graves consecuencias para nuestro país. Pero no sólo por las aberraciones de fondo que su contenido implica, sino por el desprecio hacia la inteligencia del pueblo panameño que demuestra todo el accionar del gobierno nacional en torno a su aprobación y posterior sanción por parte del Presidente de la República.


Se esfumó el último vestigio de esperanza de que el gobierno tomase en cuenta las quejas por su falta de atención a la institucionalidad y su carencia de respeto a las normas fundamentales de convivencia democrática. Está claro que estas falencias son intencionales y que por lo tanto estarán presentes en las actuaciones futuras del gobierno. Ellos consideran que hacerlo así es lo correcto. Cualquier ley o principio que se oponga a sus designios será ignorada, violentada o cambiada sin consulta ni consideración alguna, es decir, el método es totalitario.


Independientemente de que la ley 30 no lo diga así de manera expresa, el efecto práctico de sus diversas normas es que se ha eliminado el derecho a huelga, se han suprimido los sindicatos, así como tirado a la basura importantes normas que protegen nuestro débil medio ambiente y se han desaparecido los controles que hacían que nuestros policías actuasen de manera diferente a los delincuentes, entre otras cosas. No obstante, nada de esto es más peligroso que el hecho de que esta ley demuestra que el gobierno nos considera a todos unos imbéciles y que por lo tanto pueden hacer lo que les venga en gana, sin que ello tenga consecuencias.


Pruebas de esto hay muchas. Todo empezó cuando el Ministro Mulino fue a la Asamblea Nacional y presentó una ley que trataba 9 materias, todas ellas altamente sensitivas, pero cuyo título original sólo hacía referencia a una de esas materias. Peor aun fue que el citado Ministro no hiciese ni una mínima alusión a las otros ocho temas cuando hizo su explicación verbal al pleno legislativo. Asumo que este funcionario pensó que todos (diputados, periodistas y sociedad en general) seríamos lo suficientemente estúpidos como para no leer el texto del proyecto. Luego los diputados se burlaron de los afectados por las modificaciones que propuso el Ejecutivo, al ponerlos a hablar sin ser escuchados para posteriormente cerrarles la puerta en la cara y no dejarlos entrar. De allí pasaron a la ofensiva los Ministros y el Presidente, tratando de hacernos creer que esta es una "ley buena" y que realmente nos están haciendo un enorme favor, aunque nosotros, ignorantes mortales, no lo podamos entender.

La cereza en el sunday la puso el propio Presidente de la República, cuando invitó a los ambientalistas a una reunión para conocer sus opiniones sobre la ley y procedió a sancionarla horas antes de que la reunión ocurriese.

Tantos desprecios y burlas han producido una serie de alianzas peligrosas, que además eran impensables hace un mes. Ahora, ese movimiento "popular" llamado Frenadeso que tenía imagen de violento e intransigente ha pasado a ser víctima y además a tener como compañeros de lucha a personas con un alto nivel de credibilidad, como lo son muchos de los líderes de diversas organizaciones de la sociedad civil.

El gobierno, lejos de debilitar a los sindicatos o, como ellos dicen, a la izquierda, la está fortaleciendo. Pareciera que no se han dado cuenta de que los señores del Suntracss son realmente políticos y no sindicalistas.

Gracias a las acciones del gobierno, hoy, estos políticos disfrazados de sindicalistas están que brincan en un pie, celebrando las oportunidades que les está abriendo tan fácilmente quien paradójicamente ha jurado destruirlos.

Lo terrible es que los efectos de las condiciones políticas y sociales que se están creando no los va a sufrir sólo el gobierno, sino todo el país. Ya antes e inclusive en nuestra historia reciente, hemos tenido un Panamá polarizado y en conflicto permanente y todos sabemos eso cómo terminó. Alguien quiere repetirlo?, confío en que sólo sea ese grupo de políticos cuyo método les indica provocar inestabilidad para luego "pescar en río revuelto".

Espero que la última marcha en contra de la ley 30 haya llamado la atención del gobierno y que entiendan que no nos pueden engañar a todos, todo el tiempo, es decir, NO SOMOS IMBÉCILES. El pueblo va registrando lo que ocurre, aunque no pase la factura de manera inmediata. Todas las cuentas se acumulan hasta que llega la gota que derrama el vaso y entonces tratan de capitalizar del descontento popular los enemigos de la democracia.

Como ciudadanos tenemos la obligación de comunicar al gobierno, de manera pacífica y respetuosa que no somos autómatas, que sí pensamos y que no estamos de acuerdo con sus actuaciones. De eso depende que ellos sientan la presión de hacer las cosas de forma diferente, en beneficio de las grandes mayorías.

A quienes amamos la democracia nos corresponde hacernos sentir para evitar que políticas de gobierno equivocadas abran la puerta a los que sueñan con el poder absoluto para ensayar modelos ya fracasados en todo el mundo.

QUE ESTÉN BIEN!!

lunes, 7 de junio de 2010

LA OLA ANTI POLÍTICOS TIENE CONSECUENCIAS

Es lamentable que algunos de los que han ejercido la política en nuestro país hayan hecho tan mal trabajo que hoy se considera un pecado original ser político. El electorado reacciona positivamente ante quien dice no ser político e inclusive considera que ello es una virtud.


La paciencia llegó al límite y ahora se confunde a todos los políticos con los malos políticos. Esto es injusto, pero sobre todo perjudicial, pues se excluye del ejercicio gubernamental al "buen político" (aunque no lo crean, sí existen!), una persona con la capacidad de ejercer la política como la ciencia social que es, de manera transparente, honesta y equilibrada, manteniendo un balance correcto entre lo social, lo político y lo económico.


Esta realidad, que no es exclusiva de Panamá, produce gobiernos ejercidos por personas muy hábiles para producir riquezas, pero que no dan la importancia suficiente a la correcta distribución de las mismas ni tienen como prioridad la satisfacción de las necesidades de sus pueblos.


Por eso es que no debe sorprender a nadie que hoy en día ya sean temas normales de discusión aspectos que antes se consideraban intocables, como el derecho a huelga o el descanso dominical. Aunque la discusión sobre el domingo ya fue "resuelta", analizar estos dos temas como ejemplo muestra la gran importancia de tener gobiernos en los que sí participen políticos, siempre que sean personas honestas. Además, el ejemplo no deja de tener vigencia, pues ya antes este gobierno ha dicho una cosa hoy y hecho lo contrario mañana.


Quien estudia estos tópicos desde la óptica empresarial tendrá que concluir que ambos deben ser reformados en la legislación panameña. El derecho a huelga porque debilita la acción de la empresa y la hace dependiente de lo que quiera la masa trabajadora y el descanso dominical porque establece un alto costo para quien tenga un negocio cuya naturaleza haga necesario trabajar en domingo. Ambos argumentos son ciertos y contundentes si se usa únicamente el lente del empresario.


Sin embargo la política, siendo el arte de gobernar, requiere que quienes llevan las riendas del Estado mantengan a la población en un nivel aceptable de tranquilidad y bienestar, el cual no necesariamente es directamente proporcional a la cantidad de dinero que se produce. Es por ello que el buen político no sólo mide el impacto económico de una medida, sino también, entre otras cosas, su efecto en el tejido social, en la calidad de vida de los gobernados.


Cuando hacemos ese ejercicio, limitar el derecho a huelga y eliminar el descanso dominical ya no parecen tan buenas ideas.


Muchas huelgas son injustas y hasta dañinas, pero, en general, el mecanismo trae algo de balance sano entre las partes y evita que los conflictos obrero-patronales escalen a escenarios incontrolables. En cuanto al domingo pienso que la cosa es aun más clara. No creo en argumentos religiosos como base para ninguna decisión gubernamental, lo objetivo en este caso es que no es posible tener vida familiar cuando papá o mamá están libres un día de semana, mientras los niños van a la escuela y el otro cónyuge al trabajo.


Como electores tenemos que entender, que si elegimos a personas que por formación, experiencia y convicción tienen como único norte la producción de ganancias, no podemos sorprendernos cuando ellos actúan de manera consecuente, aunque ello signifique afectar derechos adquiridos o aspectos esenciales de la democracia como el respeto a las instituciones, a la separación de poderes, a la legalidad o a la libertad de expresión.

El sector empresarial tiene muchísimo que aportar al momento de decidir cómo y hacia dónde se debe conducir un país, pero su punto de vista debe tener los adecuados contrapesos y balances, de forma que logremos un desarrollo integral y sostenible. La participación del buen político es lo único que garantiza el adecuado equilibrio.


QUE ESTÉN BIEN!!



lunes, 24 de mayo de 2010

PARECE QUE SON SORDOS

La gran mayoría de los políticos panameños actúa a contrario sensu de lo que la población pide, lo que nos dirige hacia un estado de decepción total, con todos los riesgos que eso implica.

El gobierno nacional sigue tomando medidas que son únicamente propagandísticas y para satisfacer la psiquis popular. El gran temor es bajar en las encuestas y cualquier promesa, por enormes costos que la misma implique, es aceptable si la popularidad se mantiene o sube. Ante esta triste realidad la oposición, en lugar de tratar de cambiar ese rumbo mediante el debate y la crítica constructiva, recurre a burdas maniobras de difamación que hasta un ciego puede detectar.

Cualquier persona sensata sabe que alguien está enviando desde Panamá la información que sigue apareciendo en un supuesto diario en Costa Rica y evidentemente no es el gobierno. Lo realmente atroz es que por el deseo egoísta de manchar la imagen del gobierno a toda costa, los autores de esta trama estén comprometiendo la imagen de todo un país. No tengo aprecio alguno por la impunidad, pero tampoco doy valor a la calumnia. Mientras el autor intelectual de esas publicaciones no tenga suficientes elementos probatorios para presentar una denuncia formal, su deber es guardar silencio.

Hay muy poca inteligencia en la dirigencia opositora, pues si su interés es demostrar que el gobierno no está cumpliendo sus promesas y nos está dirigiendo de mala manera, sólo hace falta cuestionar objetivamente sus actuaciones diarias.

Sólo ayer, un acto que se suponía fuese, entre otras cosas, un llamado de atención a nuestras autoridades, fue hábilmente aprovechado por ellas para hacerse propaganda gratis y conseguir un gran respiro mediante el nuevo plazo de tres años impuesto por el señor Presidente.

Él prometió en campaña solucionar la inseguridad del país en cuanto fuese Presidente y no cuatro años después. Muchos creímos que lo podría hacer, sin embargo, a un año de gobierno la situación sólo ha empeorado y parece que se pondrá peor.

Tengo la experiencia suficiente para analizar los signos que me indican lo anterior. Participé de una gestión gubernamental que falló en la solución de este problema y conozco los factores que nos llevaron al fracaso. En este gobierno no sólo se están repitiendo los errores anteriores, sino que se están profundizando y se han agregado algunos.

Para quienes algo conocen este tema no hay correspondencia alguna entre la promesa de hacer de Panamá el país más seguro de América y las medidas que se han anunciado. Un simple ejemplo son las visas a "todo el mundo" que mencionó ayer el señor Presidente. Primero, no es cierto que la mayoría de los delitos graves y violentos son cometidos por extranjeros y además, ese documento no es lo que servirá de freno a los delincuentes foráneos que quieren penetrar nuestras fronteras. Si la visa no lleva consigo una comprobación real del estado judicial del individuo que aplica para la misma, ninguna efectividad puede tener. Sin embargo, implementar visas a todo el mundo será una medida de propaganda que dará una impresión inicial de eficacia, pero que probará ser totalmente inútil.

Así mismo ocurrirá con otras medidas como los indultos a policías acusados de homicidio sin haberse comprobado su culpabilidad o inocencia, lo que sólo promueve la impunidad y los abusos o la implementación de leyes "más fuertes" que únicamente aumentarán penas, pero que jamás serán impuestas a nadie.

Parece que el gobierno está tirando al aire con una escopeta para ver si algún perdigón por casualidad o suerte da en el blanco o lo que es peor, sencillamente para hacer ruido y que todos pensemos que "están trabajando".

Reunir a la sociedad civil y recibir de ellos una serie de propuestas, así las mismas se conviertan en leyes, tampoco traerá paz. El problema de la violencia y la inseguridad es uno que sólo se puede resolver con planes integrales, que se apliquen durante el ejercicio de diferentes gobiernos y que hayan sido elaborados por científicos y profesionales capacitados en dicha materia. Por muy buena voluntad que todos los no expertos podamos tener, debemos entender que nuestra capacidad para proponer soluciones viables y efectivas está limitada y que de ese límite en adelante el espacio es para los profesionales.

Espero estarme equivocando y que, aunque otra sea la impresión que dan sus actuaciones, el gobierno esté entendiendo los mensajes claros del pueblo, en especial en materia de seguridad. El cese de las promesas sin sentido ni base en la realidad sería un excelente comienzo. El inicio de una discusión científica que tenga como objetivo redactar la política criminológica del Estado panameño sería aun mejor.

Por el contrario, interpretar la marcha de ayer como un espaldarazo al gobierno y como la firma de un cheque en blanco para que se cometan arbitrariedades que vulneren el estado de derecho, afecten el respeto a los derechos humanos o causen erogaciones excesivas y sin control de los dineros públicos sería un gigantesco error que traería sus consecuencias.

QUE ESTÉN BIEN!!

viernes, 7 de mayo de 2010

ALGUIEN ESCUCHA?

A un año y algunos dìas de las màs recientes elecciones presidenciales, puedo observar fenòmenos importantes que indican un cambio de forma de pensar y por lo tanto de exigencias del electorado.

En general se confirma que la gente està cansada de lo que perciben como los polìticos de siempre, definidos como personas mentirosas que ademàs de hablar mucho, hacen poco. Y digo que se confirma porque ya ha pasado suficiente tiempo despuès de las elecciones como para que si los resultados que se dieron hubiesen sido sòlo el producto de una demencia colectiva temporal, tuviesemos una larga lista de arrepentidos, lo cual, por lo menos desde el punto de vista de los resultados de las encuestas, no parece ser el caso.

Los datos publicados indican que la gran mayorìa de las personas considerò y sigue considerando a Martinelli como un polìtico diferente y que por ese solo hecho estàn dispuestos a perdonarle muchas cosas que tal vez a otro le reprocharìan. Escuchando a la gente, concluyo que, entre otras cosas, lo que les hace distinguir positivamente al Presidente es su pragmatismo.

La realidad que reflejan las encuestas debe ser un llamado de atenciòn para todos los polìticos panameños, tanto de gobierno como de oposiciòn. A los primeros los debe hacer conscientes de que la paz, la tranquilidad y el desarrollo del paìs dependen de que ellos satisfagan las altìsimas espectativas que los ciudadanos tienen de su gestiòn y que ellos mismos han ido creando. Muy pronto no bastarà con anuncios y discursos y la ùnica respuesta agradable a la gente seràn resultados concretos.

A la oposiciòn las encuestas nos tienen que llamar a romper con todos los anteriores paradigmas de la polìtica criolla, haciendo de nuestro ejercicio de esa ciencia una actividad mucho màs simple y transparente, fundamentada en la bùsqueda del bien comùn y en nada màs.

Lamentablemente, creo que ninguno de los dos grupos està leyendo el claro mensaje que los habitantes de este paìs nos estàn mandando. El gobierno piensa que puede seguir viviendo del cuento, de los slogans y de las imposiciones arbitrarias y la oposiciòn cree que puede llegar a convertirse en una alternativa viable de poder aplicando los mismos mètodos de antes y presentando como sus representantes a los de siempre o a algunas "caras nuevas" pero de alma vieja, quienes son iguales o peores que los dinosaurios.

Si seguimos en la direcciòn actual tendremos a un pueblo frustrado al lìmite, producto de una desilusiòn màs, que peligrosamente no tendrà esperanzas en un futuro cambio por la via democràtica. Este serà el caldo de cultivo perfecto para experimentos polìticos tan nefastos como los que hemos visto darse en paìses tan cercanos como Venezuela.

El pueblo hablò y sigue hablando alto y claro, si los polìticos no queremos escuchar, seremos los ùnicos responsables de los males que ello pueda traer.

QUE ESTÈN BIEN!!

lunes, 29 de marzo de 2010

GRADO DE INVERSIÓN, LOGRO MONUMENTAL!!

Creo que, aun con el muy merecido despliegue que se ha dado en los medios de comunicación sobre este tema, la gran mayoría de los panameños no tiene claridad sobre el verdadero impacto que puede tener este hito en nuestra vida cotidiana.

No se me ocurre defender a las calificadoras de riesgo y su sistema de trabajo, además de que comparto muchas de las críticas que se les realizan, pero al final del día hay que ser pragmáticos y la realidad es que lo que estas empresas digan sobre un país le afecta de manera directa a quienes viven en el mismo, gústenos o no. Por algo todos quieren entrar al "club".

Sin embargo, hay que tener muy claro que lo importante no es el simple hecho de estar en ese grupo tan exclusivo de sólo cinco países de latinoamérica (Chile, México, Brasil, Perú y Panamá). Lo medular es que producto de esa nueva calificación los intereses que pagamos por nuestra deuda externa deben bajar significativamente, lo que se puede traducir en ahorros importantes para nuestros presupuestos, pero además, esa calificación es de los primeros y más importantes parámetros que revisan los inversionistas internacionales antes de tomar decisiones sobre qué país será el destino de sus dineros. Esto último podría ser una fuente importantísima de empleos, si se juegan las cartas correctamente.

A pesar de haberse completado una fase importante con la calificación otorgada por Fitch Ratings, Panamá no puede dormirse en sus laureles, pues falta mucho camino por andar si queremos ver en la práctica los efectos potenciales de ser un país con grado de inversión.
El paso siguiente en este momento es que las otras dos importantes calificadoras, a saber, Standard & Poor´s y Moody´s, también revisen hacia arriba su calificación. De lograrse lo anterior, lo que sigue es acometer la difícil tarea de mantener el nuevo "rating", lo cual muchas veces ha probado ser más duro que conseguirlo.

Lo más sensato para repetir cualquier resultado positivo y para mantener sus efectos es analizar cómo se le consiguió por primera vez, es decir, determinar exactamente cuáles fueron los pasos esenciales, sin los cuales no se hubiese obtenido la conclusión deseada.

Cuando realizo ese análisis concluyo que nuestro grado de inversión fue un logro nacional, en el cual participaron varias administraciones gubernamentales y para lo que, muchas veces sin ser conscientes, todo el pueblo panameño tuvo que hacer grandes sacrificios. Jamás se hubiese obtenido el grado de inversión sin las privatizaciones o sin las reformas fiscales, por poner sólo algunos ejemplos.

No voy a entrar en la discusión estéril sobre qué gobierno hizo más para llegar a esta meta, pero sí debo ser enfático al señalar dos cosas. Por un lado, que fue el gobiernos del Presidente Torrijos el que logró la disciplina fiscal del Estado panameño y por el otro, que aunque sólo llevan 9 meses ejerciendo la conducción del Estado, el actual gobierno fue pieza fundamental en la consecución del grado. Todas las perspectivas y planes que por meses y a veces años, pueda tener una calificadora puden cambiar repentinamente por un evento de un solo día. En otras palabras, si Fitch Ratings no tuviese confianza en el gobierno de Martinelli y en la conducción económica y financiera de Alberto Vallarino, jamás hubiese variado su calificación hacia arriba.

Han sido muchas, pero dos condiciones específicas son las que sobresalen como las responsables de que Panamá haya obtenido este grado:


  1. Disciplina Fiscal. Entendida como un balance correcto entre lo que Estado recauda, lo que gasta y lo que debe.

  2. Seguridad Jurídica. Lo que en este caso implica la certeza que pueden tener los inversionistas de que las reglas del juego que se aplican inicialmente para atraerlos (contratos y leyes principalmente) no variarán de forma abrupta o sin fundamento, una vez ellos hayan realizado su inversión.

En este sentido hay algunas acciones recientes del gobierno que me preocupan, ya que pudiese interpretarse que tienen el potencial de afectar negativamente ambas condiciones arriba señaladas. La primera es la menos conocida y poco comentada, es decir, la decisión de acuñar 130 millones de balboas en monedas, con la novedad de que una parte importante de las mismas serán de 1, 2 y 5 balboas. La segunda es la tan publicitada "compra de los corredores" con dinero de la Caja de Seguro Social y del Fondo Fiduciario.

Con respecto a la acuñación de monedas el riesgo es básico y se resume en el muy temido fenómeno de la inflación. Si el gobierno actual o los futuros toman la costumbre de acuñar moneda, lo primero que se cuestionará es si esa moneda tiene respaldo real, una pregunta difícil de contestar con argumentos a nuestro favor. El comportamiento de gastos e inversiones muy altos que ha mostrado hasta ahora el gobierno Martinelli hace aumentar las preocupaciones en este sentido, pues pudiese darse el caso de que se pretendan financiar obras con esta nueva modalidad, lo que sería altamente perjudicial para nuestro país.

En lo referente a las compras de acciones de los corredores ya se han dado manifestaciones de preocupación, inclusive por parte de Fitch Ratings, quienes perciben un aire de nacionalización en la acción. El gobierno panameño deberá realizar las explicaciones del caso, pero la comunidad internacional podría mantener dos preocupaciones subyacentes. La primera, que en Panamá no se estén respetando los contratos que se firman con empresas extranjeras y la segunda, que la posición saludable en la que se encuentran las finanzas de la Caja de Seguro Social se vea afectada por invertir parte de sus reservas en una empresa que podría no ser tan lucrativa como se plantea para sustentar la movida financiera.

Ambas preocupaciones tienen fundamento. La manera secreta y acelerada como se dieron las "negociaciones" entre el gobierno y las empresas de los corredores deja abierta la posibilidad de que hayan existido presiones que las mismas no pudieron resistir. Dejo claro que entiendo que no estamos hablando de monjas de la caridad y que estoy de acuerdo con que esos contratos tenían que ser revisados si en efecto resultaban perjudiciales para Panamá. De hecho, tengo información de personas muy serias involucradas en este tema y a quienes doy entero crédito, según las cuales bajo los esquemas originales los corredores nunca serían entregados a Panamá. Sin embargo, las formas cuentan y por lo tanto en estas materias tan delicadas además de ser transparentes y correctos hay que parecerlo.

En cuanto al uso del dinero de la Caja de Seguro Social y del Fondo Fiduciario, más allá de la falta de cumplimiento de las formalidades legales para utilizar esos fondos y de la ausencia de consultas a los verdaderos dueños de los mismos, lo que preocupa es el manejo que en la práctica se vaya a dar a la nueva empresa mixta. Y es que la inversión sólo será positiva para la Caja y para el Fondo si la empresa da dividendos y eso aun está por verse. Todo suena muy bien en papel, pero en la realidad cotidiana las cosas pueden cambiar si a alguien se le ocurre ceder ante la presión popular de que los corredores deben ser gratis o por lo menos que deben ser rebajados sustancialmente o que hay que ampliarlos sin que ello tenga incidencia en su costo, entre otras miles de posibilidades que afectarían negativamente la rentabilidad de la empresa.

Es evidente que en materia económica vamos por buen camino, ahora lo importantes es mantenernos e identificar todo aquéllo que tenga el potencial de desviarnos.

QUE ESTÉN BIEN!!

martes, 23 de marzo de 2010

NUESTRA AGENDA SOBRE SEGURIDAD YA NO ES PANAMEÑA

En el pasado reciente me he referido varias veces al tema de las nuevas políticas de seguridad del Estado panameño con respecto al conflicto colombiano. Créanme que no ha sido por tenerle gusto al tema, ni por considerarme un experto en el mismo, pues estoy muy lejos de serlo. Sin embargo, algo me enseñaron los casi tres años en la Policía Nacional, cuando el servicio de fronteras era parte de esa institución. Además y sobre todo, callar sería extremadamente cómodo y egoísta de mi parte, pues estoy convencido de que este tema afectará grandemente todos los aspectos de la vida nacional.

Lo nuevo en esta materia es que con las recientes declaraciones, primero de la señora Embajadora de los Estados Unidos en Panamá y luego del Subsecretario de Defensa para América Latina del gobierno de aquél país, ya no existen dudas en mi mente de que la nueva política del Estado panameño con relación al conflicto colombiano fue diseñada y creada desde afuera y es de tal naturaleza que afectará negativamente nuestros intereses. Adicionalmente, también me queda claro que dicha novedosa política no sólo se circunscribe a Colombia, sino a todo lo relacionado con el fenómeno del narcotráfico.

La señora embajadora básicamente repitió hace algunos días en un foro sobre seguridad el discurso que últimamente ha sostenido de forma reiterada el señor Ministro de Gobierno y Justicia de Panamá, en el sentido de que nuestro país debía luchar contra los carteles de la droga y contra todo lo relacionado a su actividad. Inclusive hizo énfasis en los carteles mexicanos, así como lo ha hecho el señor Ministro. Por su parte, el Subsecretario de Defensa dijo un día después y de manera directa que los problemas de Colombia eran también problemas de Panamá y que por lo tanto Panamá tenía la obligación de combatirlos.

Me queda claro que en la práctica Panamá empezará a poner "mano dura" contra las FARC y los carteles de la droga colombianos y mexicanos, para lo cual recibirá "ayuda" norteamericana. Si bien estas situaciones suenan en principio como muy positivas para la humanidad, lo lógico y exigible a cualquier gobierno es analizar si esas nuevas acciones que emprenderemos son buenas o perjudiciales para Panamá. En mi opinión son muy dañinas para nuestros intereses y lo sustento en los siguientes hechos:
  1. Ningún gobierno de la República de Panamá en el pasado había cedido ante las presiones de involucrarse directamente en el conflicto colombiano o en la lucha contra determinados carteles de droga que operan fuera de nuestras fronteras.
  2. Producto de esa política de Estado, respetada y sostenida por múltiples gobiernos de múltiples signos político partidistas, así como del uso del diálogo como herramienta principal para la solución de conflictos con grupos irregulares en la frontera con Colombia, Panamá ha logrado mantener la mayor seguridad y calma posibles dentro de sus circunstancias en esa región y ha alejado de sus ciudades la posibilidad de ataques por grupos irregulares.
  3. Panamá no está preparada para librar una guerra sostenida en su frontera con Colombia, pero sobre todo, no necesita estar preparada para ello. Lo que necesitamos allá es seguridad para los nuestros, no ayudar a nadie a destruir a sus enemigos.
  4. Si bien el tráfico de droga trae luto y dolor por donde pasa, el fenómeno de la delincuencia y violencia en Panamá está mucho más relacionado con los "tumbadores" de drogas locales y con las pandillas panameñas que con las FARC o con los narcos mexicanos o colombianos.
  5. Eso es porque Panamá no es un destino para la droga colombiana, dado que los precios de la misma aquí son sólo pequeñas fracciones de los que están vigentes en Estados Unidos y Europa.
  6. Dado todo lo anterior, si recibimos "ayuda" de otros países, la misma será para solventar problemas que no son nuestros y que por lo tanto nos van a desviar del curso correcto para los mejores intereses de nuestro país.
  7. Involucrarnos en conflictos en los que no somos parte trae como consecuencia que tengamos nuevos "aliados", pero también nuevos y poderosos enemigos.

No se trata de negarnos a participar en la lucha contra la delincuencia, la droga o la violencia en general, sino de hacerlo desde la perspectiva panameña y de acuerdo a los mejores intereses de nuestra nación. Podemos y además tenemos el deber humano y moral de ser solidarios con nuestros países vecinos y con la comunidad internacional, pero los gobiernos tienen la responsabilidad de hacerlo sin que ello nos cause perjuicio alguno.

¿Quién y con qué recurso humano combatirá los robos a manos armada, los hurtos, las violaciones, los homicidios que se producen como consecuencia de los anteriores delitos, los secuestros "express", etc. cuando nuestros efectivos policiales estén concentrados en que la droga que va para Estados Unidos o Europa no alcance su destino final o en causarle bajas a las FARC?

¿Qué efecto tendrá en las pandillas panameñas, que cometen todos los delitos locales antes mencionados y que causan casi la totalidad de las estadísticas delictivas del país, el hecho de que se incauten mil o dos mil kilos de droga que no tenían a Panamá como destino o el hecho de que acabemos con un campamento de las FARC?

Yo felicito las acciones e iniciativas de las autoridades norteamericanas y colombianas, pues se enmarcan dentro de una política lógica de lograr los mejores beneficios para sus nacionales y hago un respetuoso llamado de atención a las nuestras para que los imiten. Podemos ser socios y compartir intereses sin ceder ciegamente a todo lo que se nos pide. Eso, además de consecuente con nuestro pueblo, nos gana el respeto de la comunidad de naciones.

QUE ESTÉN BIEN!!

lunes, 15 de marzo de 2010

AHORA NOSOTROS LE HABLAMOS A LAS FARC.....

Dando seguimiento a las anteriores entradas sobre este tema debo decirles que hoy en día tengo miedo de las cosas que están por venir para nuestro país si la actitud del Ministerio de Gobierno y Justicia y en especial del señor Ministro no cambian.

Mi temor parte del hecho de que mis dos anteriores escritos estaban fundamentados en apreciaciones de lo que podría pasar si ciertas cosas que yo únicamente sospechaba fuesen realidad. Eso dejaba un espacio para la posibilidad de estarme equivocando en mis análisis, lo que a su vez me producía tranquilidad. Lamentablemente, todo lo malo que suponía podía estar ocurriendo en efecto es una realidad.

Las recientes declaraciones del señor Ministro de Gobierno no dejan duda alguna. Él ha señalado abiertamente que va a atacar a las FARC cuando entren a suelo panameño y adicionalmente ya ha advertido que espera más enfrentamientos. Ya esto tuvo sus reacciones y el señor Ministro tuvo que "matizar" sus palabras diciendo que no quiere una guerra con las FARC.

Lo terrible de todo esto es que cuando un Ministro se ve forzado a decir públicamente que no quiere una guerra es porque está consciente de que ha dicho y/o hecho cosas que indican lo contrario.

No se trata de negarle a los panameños que viven en Darién su derecho a la vida y a la tranquilidad, sino todo lo contrario. Hay que cuidarles, pero de manera inteligente, pues el remedio no debe ser peor que la enfermedad. No hay nadie más consciente que los que hemos tenido que ver con el tema de que hacen falta muchas cosas en nuestra frontera con Colombia, incluyendo más seguridad, pero no podemos usar eso de excusa y poner en riesgo a los panameños que viven o trabajan en esa región por intentar un enfoque que ya ha sido estudiado científica y técnicamente y que sabemos que no es efectivo.

Es un hecho que todos los gobiernos panameños del pasado, independientemente de su bandera política o su ideología han tratado este tema de igual forma. Panamá se ha mantenido neutral, defendiendo su territorio cuando ha sido necesario, pero sin inmiscuirse en el conflicto.

En la práctica esto ha significado que la policía siempre había tenido la orden de no disparar al encontrarse con guerrilleros, a menos que fuese necesario para preservar su vida o la de los pobladores de esas áreas. El procedimiento indicaba que se debía dialogar con estos individuos y conminarlos a abandonar voluntaria y pacíficamente nuestro territorio, lo que ocurría en la gran mayoría de las ocasiones.

Este proceder no ha sido perfecto, pero sí ha probado ser el más efectivo dentro de nuestras circunstancias. Esa región del país no ha estado excenta de situaciones violentas y de inseguridad, pero lo que ha ocurrido no es ni siquiera la punta del "iceberg" de lo que podría pasar si de hecho declaramos una guerra a las FARC, independientemente de las causales que se argumenten para sustentar tal decisión.

La única razón lógica para que los conflictos hayan surgido tan pronto llegó al poder el actual gobierno es que la orden de no disparar antes de dialogar ha sido cambiada, lo que se confirma con los repetidos señalamientos públicos del Ministro de Gobierno.

Pero lo peor es que esa decisión no pareciera tener fundamento lógico, pues una guerra, ya sea declarada o no, contra las FARC en nada ayudará a disminuir el trasiego de drogas a través de nuestro país o la inseguridad que se vive en Darién. Entonces surge la duda de si se trata de criterios ideológicos personales que se convierten equivocada y peligrosamente en políticas de Estado. Ojalá que no sea así. Dios quiera que los que manejan la seguridad de nuestro país entiendan que este experimento será muy costoso, pues se pagará con vidas humanas, vidas de panameños humildes.

Otro día podemos hablar de lo que sí le haría muy bien a Darién pero por ahora y para no aburrir, sólo diré que allá hace falta mucho más construir que destruir.

Una de las cosas que diferencia a los buenos de los malos es que los primeros no creen que el fin justifica los medios y por lo tanto son incapaces de poner a personas en peligro so pretexto de un "bien mayor". Si perdemos eso, ya nos hemos cambiado de bando.

QUE ESTÉN BIEN!!